 Tras meses de negociaciones, Grupo Teresa ha conseguido cerrar acuerdos de refinanciación con todas las entidades financieras, de forma que el futuro de Grupo Teresa quede garantizado.
¿Como afectan estos acuerdos a los clientes de Grupo Teresa?
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Evidentemente, como cualquier promotora hoy en día, Grupo Teresa también ha sufrido los efectos de la falta de crédito y liquidez causada por la crisis. Pero debido a la cauta selección de las promociones inmobiliarias que ha acometido y del sólido respaldo patrimonial, ha sido posible llegar a convencer a todas las entidades financieras para que sigan confiando en Grupo Teresa y financien las obras hasta su total finalización.
La refinanciación implica un mayor control por parte de las entidades financieras sobre los gastos de Grupo Teresa, por lo que los proveedores tienen total garantía de cobro y los clientes total garantía de recibir la vivienda adquirida, sin olvidar que todas las cantidades entregadas a cuenta quedan garantizadas mediante aval.
La fijación de los precios de venta de los inmuebles dentro del acuerdo de refinanciación han resultado en un esfuerzo especial por parte de Grupo Teresa y de las entidades financieras.
Por una parte, Grupo Teresa ha ajustado los precios al mínimo imprescindible para hacer frente a los gastos financieros y estructurales con el único objetivo de vender viviendas de forma que se reduzca rápidamente la deuda con las entidades financieras.
Y por otra parte, las entidades financieras se han comprometido a conceder préstamos a los clientes de Grupo Teresa con las mejores condiciones económicas posibles para conseguir que los prestamos concedidos pasen lo antes posible a manos de particulares y no sigan a nombre de una promotora, lo que beneficia a la entidad ya que pasa de un grupo de riesgo "promotor" a un particular y así mejora su posición en el mercado interbancario.
Definitivamente se ha llegado a tocar fondo en los precios de las viviendas aunque siga habiendo personas que digan lo contrario para intentar alterar la conducta del mercado y así obtener beneficios especulativos.
Lo que está claro es que hay un mínimo en los precios y este mínimo es el precio de mercado actual por las siguientes razones:
Primero: Apenas hay compradores que están aprovechando la ocasión de comprar una vivienda con rebajas importantes sobre los precios de hace dos o tres años.
Segundo: El precio de hipoteca concedido en base a las tasaciones de hace dos o tres años es hoy en día el precio mínimo de venta. A nadie se le escapa que a un precio inferior o igual a hipoteca todos los promotores entregarían las viviendas a la entidad financiera, por lo que no es posible que existan en el mercado viviendas con precios por debajo de su hipoteca. Además, todo el mundo sabe que las hipotecas se han hecho al 80% del valor de tasación, por lo que la bajada máxima en un principio es de un 20%, salvo que en un momento dado la vivienda estuviese a la venta por un precio mayor al de tasación, entonces si que se podrían ver porcentajes superiores al 20%, pero siempre limitado por la hipoteca.
Tercero: Los tipos de interés están a mínimos históricos y como no se prevé una recuperación económica repentina, sino quizás una lenta recuperación con una progresiva creación de empleo, los tipos de interés por necesidad se mantendrán bajos para favorecer esa recuperación económica.
Cuarto: No se están acometiendo nuevas promociones inmobiliarias ya que las entidades financieras ya no las financian sin que se haya vendido la mitad de las viviendas proyectadas, por otra parte los clientes no van a comprar sobre plano y mucho menos si no está claro el inicio y fin de la obra ya que no cuenta con financiación aprobada, por lo que la pescadilla se muerde la cola, por lo que es imposible que se inicien nuevas promociones. Además, cuando vuelva a haber necesidad de viviendas, entonces entre que se obtienen permisos y se construye deberán pasar de tres a cuatro años hasta que las viviendas se finalicen. En resumen, las viviendas que hay o se están acabando ahora mismo, son las que hay y no habrá más hasta que estas se acabe y vuelva a haber una necesidad de vivienda y aun así tardarán cuatro años en terminarse nuevas viviendas. Por consiguiente, ahora es el momento de los compradores que se atrevan a contradecir a la mayoría, ya que podrán elegir la mejor vivienda que hay y que además comprarán la vivienda al mejor precio y con las mejores condiciones de financiación.
Moraleja: Si se puede extraer alguna moraleja de esta situación es que hay que estar dispuesto a hacer lo contrario de lo que haga la mayoría, ya que cuando todos compran todo es caro y ahora que pocos compran es el momento de comprar.
Por ejemplo: Las viviendas de la promoción "Edificio Constitución" se han vuelto a tasar en plena crisis y aun así, se han rebajado otro 10%, por lo que ahora se venden a precio de Préstamo más los gastos y el IVA. Esto significa descuentos de hasta 100.000 euros y además unas excelentes condiciones de financiación.
Vea la promoción pinchando aqui: VIVIENDAS EN VALENCIA.
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